El color en la decoración

El color es un elemento taaan importante para la decoración…

Y además es muy eficaz a la hora de decorar un lugar y conseguir el efecto que realmente deseas.

Se puede transformar un espacio utilizando el color para agrandarlo, modificar las formas, dar prioridad a ciertos accesorios, hacer que un volumen destaque o incluso para unir habitaciones.

Se puede jugar con la luz y la calidez de un lugar utilizando diferentes colores. 

El cambio de color en la decoración trae numerosos beneficios y el primero de ellos es que puedes cambiar por completo el ambiente sin gastar mucho dinero en obras o muebles.

Sólo debes elegir el color adecuado teniendo en cuenta el efecto y el uso que deseas darle al lugar en concreto.

Y por esa razón te invito a seguir leyendo.

¡No te arrepentirás!

CONTENIDO

 

  • Qué es el color y la forma de percibirlo

  • El círculo cromático y los colores complementarios

  • La psicología del color

  • ¿Dónde incorporar el color?

      1. Paredes
      2. Muebles
      3. Accesorios decorativos
  • Consejos y trucos extra
  • Conclusión

 

Qué es el color y la forma de percibirlo

El color es lo que percibe el ojo tras absorber las ondas electromagnéticas cuando la luz refleja un cuerpo.

Esas ondas son captadas por nuestros ojos, y nuestro cerebro las interpreta como diferentes colores según las longitudes de ondas que percibe.

Nuestros ojos sólo perciben las longitudes de onda cuando hay suficiente luz. 

Si esto no es así, sólo vemos en blanco y negro. 

El color blanco refleja por completo la luz, pero el negro es justo todo lo contrario, absorbe todas las longitudes de onda. 

El ojo humano es sensible a una pequeñísima parte de esas longitudes de onda.

Para ser exactos las que van de 380 a 780 nm (nanómetros, que es la medida en la que se define la longitud de onda).

Dentro de esta gama se encuentran las longitudes de onda de los colores que nosotros conocemos como los rojos, naranjas, amarillos, verdes, azules y violetas.

Por lo general, la mayoría de la luz nos llega siendo luz blanca al principio, ya sea del sol o de una bombilla.

Cuando la luz incide en un objeto, la supercie de este absorve ciertas gamas de longitud de onda y refleja otras partes diferentes, y esa mezcla es la que le proporciona su color.

¡Sin luz no hay color!

La percepción que tenemos del color no es la misma en todas las personas.

Y es que a lo largo de la historia ha habido un gran avance hasta comprender esto.

Lo primero que se supo del color era intuitivo, siendo Platón de los primeros filósofos en tratar este tema.

Después fue Newton el que descubrió que la luz tiene que ver en la percepción de los colores y no los objetos como se creía.

Dijo que el color se ve gracias a las propiedades de algunos objetos para absorber o rechazar la luz.

Y después de haber demostrado que Newton tenía razón en esto, aunque el color también depende de la percepción humana, podemos darle a los colores la importancia que merecen ya que son de gran ayuda en nuestra vida cotidiana.

Por ejemplo,  lo que deberíamos tener en cuenta siempre es que es una de las bases de la decoración de interiores.

Puedes darle a tu decoración un toque muy estiloso o bien puedes arruinar por completo toda la decoración con una sola elección de color.

Pero conociendo algunas cosillas que te detallo a continuación, seguro que conseguirás tener la casa que deseas.

El círculo cromático y los colores complementarios

Elegir el color adecuado es muy importante para conseguir el ambiente que deseamos en casa.

Una de las partes más importantes del color es el efecto que produce sobre el estado de ánimo de las personas.

Es increíble cómo puede contribuir al bienestar mental de los habitantes.

¡El color no puede dejarse al azar!

Por eso es muy necesario contar con ciertas pautas para comprender mejor el efecto de cada color.

Estas pautas pueden obtenerse del círculo cromático, que no es más que una rueda de colores que explica visualmente de dónde sale cada color.

En primer lugar están los colores primarios (rojo, amarillo y azul):

Estos son los colores “de origen” por así decirlo y es que de estos 3 colores salen todos los demás.

A partir de estos salen los colores secundarios, que son el resultado de unir dos de los primarios cada vez.

El resultado es que del amarillo y el rojo sale el naranja, del rojo y el azul sale el morado y del azul y el amarillo sale el color verde.

Y por último en esta rueda están los colores terciarios, que son aquellos que nacen de los secundarios, mezclándose con mayor cantidad de color primario cada vez.

Te lo explico mejor:

Si al color naranja le añades un poco más de amarillo conseguirás un “mostaza” (1), pero si le añades más rojo tendrás un naranja más intenso (2). 

Si al morado le añades más rojo tendrás un “violeta” (3), y si le añades más azul tendrás un color añil (4).

Y por último si al verde le añades más cantidad de azul tendrás un “verde-azulado (5), y si le añades más amarillo crearás el verde “lima” (6).

Y esta es la función del círulo cromático, aunque te he enseñado sólo estos, hay muchísimos más colores que elegir para tu decoración.

Sabiendo esto… para la decoración es importante conocer lo que son los colores complementarios o de contraste.

¡Pues allá vamos!

Son las parejas que se encuentran en el lado contrario del círculo cromático. Es decir, el azul es complementario del naranja, el rojo lo es del verde y el amarillo del violeta.

Esto es importante saberlo ya que el color es “inteligente”. 

Se pueden crear una infinidad de combinaciones jugando con los colores complementarios.

Los colores se pueden distinguir en 3 tipos diferentes para conseguir una decoración perfecta.

  • Monocromáticos: Se trata de utilizar varios colores de una misma tonalidad como los verdes de la siguiente imagen.
  • La armonía: Los colores armoniosos funcionan a la perfección juntos. 

Son la clave para encontrar un estilo equilibrado y sereno.

El círculo cromático es de gran ayuda para encontrar la armonía entre colores y hay que tener en cuenta los colores cálidos y los fríos.

Los colores cálidos son el amarillo, el naranja y el rojo junto con todas sus variaciones, y proporcionan un ambiente acogedor.

Los fríos son el azul, verde y morado, siendo estos los colores que aportan serenidad y frescura a cualquier estancia, sobre todo las que tienen mucha luz natural.

Un truco para usar varios colores en diferentes lugares de la casa es usar los colores que están próximos en el círculo cromático.

  • El contraste: Es lo que sucede en las composiciones de color completamente opuestas.

Mucho ojo con el contraste porque puede llegar a resultar algo agobiante si todos tienen la misma intensidad.

El truco es introducir colores neutro para suavizar el ambiente

Es cierto que el blanco y el negro es el mayor ejemplo de contraste que existe, y es que como ninguno forma parte del círculo cromático, su combinación siempre será exitosa.

El contraste también se puede usar para delimitar espacios o diferentes zonas en una estancia, además de darle protagonismo a algún mueble o accesorio en concreto.

La psicología del color

La psicología de los colores demuestra las percepciones que tenemos según el que percibamos.

El rojo por ejemplo, es el color del movimiento, aumenta la tensión muscular, activa la respiración y es recomendable que no lo utilices en exceso en la decoración.

El naranja es el color de la amistad, es desenfadado y denota entusiasmo, aunque desata la euforia, por lo que ocurre lo mismo que con el rojo en la decoración.

El amarillo es el Sol, y se relaciona con el poder (por el color del oro), la alegría y el buen humor además de ser estimulante. En la decoración es un color utilizado para accesorios que sean el centro de atención.

El verde se relaciona con el reposo, la naturaleza, el frescor, la esperanza o la juventud. Y es que todo esto libera y equilibra las sensaciones. 

Por esta razón tener una planta en casa viste tanto el lugar, así que algo verde será siempre beneficioso en la decoración.

El azul es el color del cielo y el agua, por lo que al igual que el verde se relaciona con la naturaleza y la frescura, la diferencia es que la percepción del azul es de mayor frialdad que el verde. 

Por esa razón en la decoración el azul es un buen color para elegir pero sin caer en el exceso porque el ambiente se convertirá en un espacio desangelado y frío.

El morado es un color poco utilizado en la decoración, pero es la representación de la madurez, el poder y la delicadeza. No suele tener rechazo visual ni connotaciones negativas psicológicamente, pero siempre con moderación porque puede llegar a resultar cargante.

¿Dónde incorporar el color?

El color no sólo puede dar personalidad a una estancia, sino que también pueden cambiar la percepción de su forma y tamaño. 

Cada tono tiene el poder de influir psicológicamente de forma diferente a los demás, y es por esto que debes tener en cuenta que ambiente quieres conseguir.

Si prefieres un ambiente cálido o que invite a la actividad, algo más íntimo o sensación de espacio… 

Los colores neutro pueden utilizarse en casi cualquiera de los casos debido a que se adaptan perfectamente a los demás colores y pueden ser el color base o el color predominante.

Este es un buen truco, usar colores neutro ayudará a crear sensación de espacio, lo que los hace geniales para los espacios pequeños. Pero además, crean un fondo perfecto combinable con cualquier otro color o elemento arquitectónico.

También es verdad que hay que tener cuidado de no pasarse con los tonos neutro porque puede que lo único que consigas sea un sitio soso y monótono.

Un truco para darle vidilla si esto pasa es añadir plantas de color verde intenso o alguna que otra flor de colores vivos. También jugar con los estampados y las texturas, que aunque parezca mentira es muy importante para conseguir un diseño completo visualmente hablando.

Y ahora que ya sabemos cómo incorporar el color, la siguiente duda que surge es 

¿Dónde?

A modo personal te diría que jugases con el color en los detalles decorativos o como mucho en algúna pared o estampado más alegre.

Pero es fácil sobrecargar un espacio y tener la sensación de agobio cuando estás en esa habitación.

Los colores tienen un efecto psicológico y por eso es importante identificar las actividades que se van a realizar en ese lugar.

Sobre todo para elegir un ambiente concreto y colores a corde con lo que deseas.

  • Paredes:

Las paredes son lo primero que pensamos cuando queremos hacer un cambio radical en el color de la casa.

Y es que naturalmente ocupan un espacio bastante grande y puedes hacerlas protagonistas de tu decoración con un par de tonterías que les hagas.

Pinta las paredes eligiendo un color llamativo para dejar así colores más neutro en el resto de la decoración. 

De esta forma la pared será el foco de atención de todas las miradas.

Aunque no siempre tienen que ser pintadas todas las de la habitación. puedes incluso pintar una misma pared de varios colores como en la imagen anterior.

Sería buena idea pintar las paredes con unos colores en tonos pastel si los muebles van a tener toques de color o si se quiere dar más importancia a los elementos decorativos.

Esto de los colores es como una balanza en la que está en tu mano equilibrar el ambiente.

Si la fuerza la contienen las paredes, los muebles y la decoración deberán ser más sutiles, pero si deseas colocar algún elemento de decoración más llamativo, las paredes deben ser neutras.

  • Muebles:

En el caso de los muebles ocurre lo mismo que con las paredes. 

Puedes crear un ambiente de colores neutro y elegir una pieza del mobiliario que le de el punto de color para atraer la atención hasta ese lugar. 

Es una manera muy atrevida de romper con la monotonía de un lugar con colores neutro, por lo que lo mejor sería elegir un color llamativo para que llene la estancia de personalidad.

  • Accesorios decorativos:

Los accesorios son un elemento más importante de lo que parece a la hora de decorar un espacio.

Son la pieza que le da personalidad a cada estancia y de ellos adquirimos la mayor parte de la funcionalidad que necesitamos día a día.

Los accesorios pueden ser los protagonistas de toda un lugar, pero siempre se debe tener en cuenta que no porque su color cuadre con los muebles es válido.

Por ejemplo, un truco de iluminación es que una lámpara de suelo irradia más luz a un lugar que una de mesilla.

Esto es de gran ayuda cuando lo que quieres es una decoración con tonos oscuros, porque estos absorven más la luz natural y para evitarlo se debe jugar con esos accesorios.

Consejos y trucos extra

Los colores son una parte importantísima en nuestra vida, son el reflejo de nuestros sentimientos y nos ayudan a comunicarnos.

Los colores en la decoración de nuestro hogar pueden servir para encontrarnos realmente en el lugar en el que queremos estar.

Los estampados son un gran aliado de la decoración para hacerlo desde un punto creativo y más personal.

Puedes escoger diseños parecidos en cuanto a temática se refiere para conseguir un estilo más homogéneo.

Claro que los estampados cumplen su función decorativa cuando permiten que la vista pueda descansar. 

El exceso de colores agota, ya que los estímulos visuales que percibimos pueden crear un espacio que sea todo lo contrario a acogedor.

La apuesta segura es colocar los estampados en los complementos textiles como las alfombras, los cojines o incluso las cortinas (como en la fotografía anterior).

De esta forma combinar los colores será muchísimo más fácil porque el resto de la decoración puede ser de colores neutro y así no cargarás el sitio.

Otro truco es que si has elegido una decoración con mucho colorido, puedes dejar los zócalos en color blanco para equilibrar el color y no caer en el exceso.

En casa lo que solemos buscar es cierta armonía. Llegar a casa es como llegar a tu templo, por lo que no es recomendable que el ambiente sea agobiante.

De esa forma, usar el color blanco o hueso junto a otro color más llamativo ayudará a mantener a raya la sensación de saturación y el color llamativo le dará personalidad y la “chispa” que andas buscando.

Si vives en un espacio reducido y no sabes qué color elegir para tu decoración, te será de gran ayuda saber que los ocres, naranjas y rosas son los colores que mejor funcionan en los espacios pequeños y muy frecuentados.

Claro que estos colores deben combinarse con unos muebles que se encuentren en sintonía con los que vayas a usar en el resto de la decoración.

En caso contrario, los colores fríos, que son el azul, verde y violeta son la mejor elección para un lugar grande.

Y si tu decoración incluye muchos muebles, accesorios, suelo, arrimaderos… pero de madera, los colores que mejor combinarán con este material son el verde, el amarillo, el naranja, el rojo y el rosa.

Si te emociona tener una decoración en tonos oscuros, es importante que elijas los mejores materiales para no convertir tu casa en un zulo.

Por eso tener accesorios de vidrio como un buen jarrón y las lámparas (sobre todo de pie) es una buena forma de animar el ambiente y contrarrestar esa oscuridad.

En conclusión

El color es algo tan importante que incluso existe la cromoterapia, que no es más que una técnica que utiliza los colores para tratar dolencias físicas y el estado de ánimo.

Nos afectan psicológicamente más de lo que nosotros percibimos.

Y es que tomamos muchas decisiones en base a la sensaciones que los colores nos transmiten.

Jugando con el color se pueden crear efectos opticos, podemos modificar la percepción visual de un lugar dependiendo del espacio.

E incluso podemos resaltar una zona determinada con el uso de diferentes técnicas usando el color.

El color incide en la percepción de la luz, nos afecta psicológicamentey puede llegar a determinar un estilo decorativo según sus características.

Por eso es muy importante elegir una buena paleta de colores basándonos en el círculo cromático y teniendo en cuenta todas las cosas de las que ya he hablado.

Sabiendo todo esto podrás hacer una buenísima elección de colores para cambiar tu decoración.

¡Y seguro que acertarás!

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2 comentarios en «El color en la decoración»

  1. Hola,
    Tengo un pequeño problema, mi hijo con 18 años quiere pintar la pared de su habitación de color gris. Y yo le he dicho que es un color muy triste y que le hace la habitación más pequeña de lo que es. Le he sugerido un gris muy claro, casi tirando a blanco. Él no está muy convencido. A ver, qué puedo hacer?

    Responder
    • Hola Silvia,
      Todo problema tiene solución, y en este caso puedes darle el capricho a tu hijo de tener una habitación gris. Hay otros factores que influyen en el color, como la iluminación, el tamaño de la estancia y lo muebles.
      En tu caso, si el gris no te convence y crees que no quedaría bien, puedes pintar una sola pared de gris oscuro y el resto de colores neutro. Así tu hijo y tu llegáis a un acuerdo, y junto a muebles de madera en tonos claros o blancos y una decoración con un color cálido, puede quedar un sitio muy chulo.
      La clave es compensar la parte oscura con elementos más claros para que no parezca una mazmorra. O bien puedes dibujar algún motivo como el de la imagen de la esquina amarilla de este mismo post.
      Espero haberte sido de ayuda, ya nos contarás!

      Responder

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